VIOLENCIA
Tortosa, 16 septiembre 2009 LA VIOLENCIA. Dijo Jesucristo que "su Reino sufre violencia y que sólo los violentos lo arrebatarán". Esta violencia de la que nos habla el Señor no es la que se incuba en los egoístas, ateos, materialistas, fanáticos y bufados, y que emana del odio a Dios y a sus obras que tienen los dioses, argonautas y sus secuaces humanos y que lo esparcen por el mundo mediante sus actos sexuales. Escrivá, el segundo hombre de la trilogía final, gastó e inmoló toda su vida, hacienda, honor y energías en erradicar de las pollas olímpicas el odio y la violencia que habían fraguado en el marxismo, fascismo etc. No volvamos ahora a las andadas. La violencia de la que nos habla Cristo es la que surge de las ansias irrefrenables de Verdad, Libertad y Justicia, que nos mueven a plantar cara a la mentira, la esclavitud, la injusticia y al desprecio de la obra redentora del Señor. Esa violencia es la punta de velocidad necesaria para conseguir el objetivo final de erradicar el mal en sus fuentes y origen, es decir, mediante la aplicación del Proyecto Génesis AMDG y eso con urgencia porque no podemos estar toda la vida manteniendo el tinglado. Por ello Cristo en una de sus bienaventuranzas dijo que "bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados". Esta violencia no obnubila la mente como sí lo hace la mala violencia, sino que nos da serenidad para planificar friamente, con el ardor de la "caritas" cristiana, apoyados en el poder de la Trinidad del cielo y de la tierra, colectivamente y con responsabilidad personal, para asestar al Olimpo el golpe final y definitivo. Cabe decir finalmente que también los dioses y argonautas conocen esa clase de violencia para conseguir sus abyectos objetivos, puesto que son ángeles, y yo la he sufrido en mis propias carnes, pues bien, ahora les toca sufrirla a ellos. En resumen debemos aprender de ellos a clavar puñaladas traperas sin perder la sonrisa o la cara de póker, sabiendo que nosotros tenemos la razón y ellos no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario