Tortosa, 22 junio 2009 LA CATEQUESIS HERÉTICA POSTCONCILIAR. Para comenzar diré que cuando yo enseñaba catequesis en las escuelas tenía de catecismo oficial el impuesto por la Conferencia episcopal, pero lo manipulaba y sacaba de cada lección la punta y enseñanza católica de siempre. Además explicaba y hacía copiar a los alumnos el catecismo de S. Pío X, exento de cualquier clase de modernismo herético. De este modo yo no levantaba ante las autoridades ninguna suspicacia de ser reaccionario y por otra mantenía mi fidelidad a Dios y a sus almas. La catequesis postconciliar busca continuamente la metodología para averiguar la parte psicológica del hombre que proporcione a los catequizandos las claves del comportamiento que han de seguir para tener vida olímpica, con la que someter progresivamente al hombre y ponerlo a su servicio como un pequeño y dócil perrito faldero, atacando su faceta profética que no contraríe sus apetitos egoístas y de aversión al verdadero Dios, con el consiguiente deteriodo del hombre y de la obra creadora de Dios. De ahí que las Conferencia episcopales estén elavorando continuamente nuevos catecismos para no perder el ritmo del fluctuante y continuo movimiento psicológico del hombre, que ellos hacen cambiar con enormes presiones. Por todo ello, éste fue uno de los motivos por los que abandoné la multinacional eclesial, convertida hoy en la gran Babilonia bíblica. Obtenidas las claves psicológicas del hombre el siguiente paso será buscar la solidaridad para que, a través de los movimientos sociales y políticos, juntos se logren más fácilmente los objetivos de esta herética catequesis. Por cierto, el obispo de Tortosa, el catequeta Salinas, ocupa un lugar muy elevado en la Tarraconense y en la CEE para dirigir este infame desconcierto catequético.
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