IBERIA Y LO TRASCENDENTE
Tortosa, 25 agosto 2009 IBERIA NO SOPORTA LO TRASCENTE. La II República española no soportó a tantos curas y fieles cabales, que surgieron en España, bajo el impulso de las obras fundacionales de los santos sacerdotes tortosinos, Sol y Ossò, fruto de la oración, sacrificio y buena doctrina del santo hombre de la época, Giuseppe Sarto, y desató contra ellos una dura persecución (sólo con la consentida ineficacia de las autoridades), porque defendían la Verdad, y a ésta no la pueden soportar los íberos ya que aman la mentira como los vellacos. Franco desató otra dura persecución contra los que defendían la Libertad y a ésta tampoco la pueden soportar los íberos, que prefieren soportar todo tipo de estrecheces y penalidades porque se sienten bien siendo esclavos de las estructuras opresoras del Olimpo. El Borbón no quiere ni oír hablar ni de la Verdad, ni de la Libertad, ni de la Justicia y por ello ha dasatado una persecución artera y no oficial y sin precedentes, llegando a la sofisticación contra los que defendemos estos valores. Es una persecución oficiosa dentro de un orden político, militar, policial, de medios y con un aire y estilo familiar, amigable, campechano y sin abandonar nunca la sonrisa, que no ataca directamente esas realidades trascendentes, sino que educa pedagógicamente a sus súbditos para que las ignoren y ni tan siquiera lleguen a plantearse si existen o no. Y es que actualmente los íberos van de sobrados con el bagaje de la experiencia, en estas malas artes, de las dos etapas históricas anteriores. Hasta tal punto que si Cristo viniera hoy a Iberia para volverse a encarnar, duraría menos que un caramelo en la puerta de un colegio y ni le seguirían las multitudes y solucionarían rápidamente el problema con un disparo en la nuca por parte de ETA, que aún tendría la barra de convocar una rueda de prensa para declarar que se habían equivocado de objetivo, para acallar las posibles protestas internacionales.