miércoles, 4 de noviembre de 2009

CONFESIONES (VI)

Tortosa, 18 agosto 2009 CONFESIONES EN EL DIVÁN DEL PSIQUIATRA (VI). Precisando más, quien detonó mi estampida de Morella y sobre cómo me vino la idea clara y distinta como a Descartes, para iniciar mi cuerpo teológico que casa perfectamente con el de la Iglesia, pero lo complementa dándole su plenitud, fue una de las universitarias numerarias, a las que creo que envió el cura numerario de Amposta, residente en Barcelona, José Mª Pujol, doctor en medicina y en teología, que unos meses antes vino expresamete a hablar con Martorell con la excusa de su vocación, y que por cierto Pujol años más tarde también cayó en manos de psiquiatras. Iba yo por entonces con la machacona idea en la cabeza de que para ser un cura completo católico y además del Opus, me faltaba algo además de todo lo que había hecho a lo largo de toda mi juventud: me faltaba meter un polvo. Y como no soy maricón y me gustan las mujeres, al venir aquellas jovencitas del Opus y decirme Martorell que me encargara yo de ellas porque él ya no era del Opus, dejándome por ello en la estacada, me dije: ¡Ésta es la mía! y en mi footing penitencial me volqué con ellas. Un día vino a hablar conmigo en el confesonario una de ellas, guapa y con carácter que me dijo que tenía problemas de vocación, a lo que yo le confesé mi problema de que también a mí me faltaba algo para ser un buen sacerdote. Ella al intuir, con aquello que le dije, que iba a por ella, se levantó inmediatamente y me respondió: "pues ánimo y ¡adelante!" marchándose. Como el Fundador, pocos días antes de morir dijo a unas numerarias que tuvieran alma sacerdotal, supongo que debió pegarse el polvo con el otro cura con la intención de pegarme una ostia olímpica por aquel atrevimiento mío, puesto que como he descubierto más tarde ella estaba casada con el olimpo y yo no. Aquel hecho fue para mí el detonante de mi estampida de Morella, el principio y fundamento de mis investigaciones teológicas y de mi lucha titánica entre mi tendencia animal hacia la búsqueda de la "libertad" en Sodoma y Gomorra y el Olimpo, que me hacía ir hacia ese lugar en contra de mis nobles principios y de mi Fe cristiana. ¿O quizá querían que me casara con el Olimpo "sin pasar por vicaría"?


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