lunes, 16 de noviembre de 2009

LA HORA DE JOSÉ

S. José me inspiró por gracia ordinaria que tenía ganas de venir a Tortosa y a este país mediante mis oraciones y de los buenos creyentes. Me inspiró que conocía la historia de esta ciudad por lo que decían los navegantes que aportaban en ella partiendo de Joppe. Que descubrió al Dios falso que desde aquí perturbaba la Fe en el Dios verdadero en el que creían los verdaderos israelitas como él. Que estaba harto de todo este personal porque le hicieron ir a Belén a que naciera su hijo putativo en una cueva de animales y que les negaron hasta el techo de una posada. Después le hicieron hacer un penoso y largo viaje de ida y vuelta a Egipto. Y finalmente al regresar a Nazaret lo encerraron toda la vida en una carpintería trabajando como un cabrón. Y que en el evangelio y durante 2.000 ha guardado silencio ya que su misión, al igual que la de todos los verdaderos israelitas es cortarles la titola a todo este personal, fuente y origen de todas las enfermedades, la muerte, las herejías contra la Iglesia de su Hijo y de todos los errores que invaden la humanidad y que por todo ello ya está hasta los huevos. Además está muy picado por lo que el comunista me dijo el otro día en el bar del chino de que él, José, era un maricón. Y que si de ahora en adelante tienen problemas para meter la pelotita que le invoquen a él que sabrán lo que es bueno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario