martes, 26 de mayo de 2009

ROMA

Tortosa, 26 mayo 2009 PARA GANAR EN ROMA. Aterrizando más hasta tocar suelo, debo confesar que cuando era niño hice cositas de amor con la hija, argonauta, de Miñón en el huerto colindante con el chalecito de Simón Romero, y que ahora trabaja como limpiadora en la gestoría de Gonzalo, el que se ordenó conmigo en la Catedral. También en un verano que pasé en Mirambel y en La Mata, también siendo niño, hice cositas de amor con la hija mayor, también argonauta, de mi tía Josefina, a la que mi padre le prohibió que se casara con un tortosino que era un desastre, y nadie de mi familia fiumos a la boda. Hasta hace poco limpiaba la Real Capilla de la Cinta bajo las órdenes de Salvador Ballester. Y en La Mata aquel verano también hice cositas con el hijo de una hermana del marido de una hermana de mi padre. En 1968 bajó al Colegio de la Inmaculada en Jesús como prefecto de disciplina con Ripollés, Aymerich, García, Martorell, Giner y Albiol. Solamente una vez se entrega el alma, pero a partir de mi primera comunión la recuperé para siempre. Cuando de mayor me he vuelto a encontrar con estos tres individuos siempre me tratan como a un niño de 6 ó 7 años, tanto ellos como los dioses que he nombrado. Este informe, al igual que el del otro día de mi familia, me han costado muchos años de paciente elavoración y recopilación de datos.


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