viernes, 8 de mayo de 2009

EL RIPOLLÉS

El dios Antonio Riopollés limita al norte con el convento de Santa Clara, al sur con mi familia, al este con el Hospital Verge de la Cinta y al oeste con el Cabildo Catedral. Individuo mafioso que si te hace un favor como el dedo meñique, se lo cobra como todo el brazo. Una vez que yo estaba muy enfermo de los nervios le pedí que me dejara su capellanía de Santa Clara y se negó en redondo creyendo que le robaría sus gallinas. Siempre ha sido el factotum de mi familia, total porque es primo hermano de la mujer de un hermano de mi padre, y en nuestra familia siempre ha metido la nariz hasta la cocina. Que se quede con mi familia a la que yo ya he abandonado. El Hospital, del que también es capellán, siempre está lleno a tope y aquí en Tortosa rara es la persona que no se toma medicamentos por algo, envejeciéndose la población autóctona a pasos agigantados. Estró como beneficiado en el Cabildo por enchufe del obispo Moll y ahora por decreto ya es canónigo. Le gusta el cargo porque es una forma de estar siempre "al loro".


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