Aquí hay muchas mujeres, ya casadas o solteras, que son auténticos putones finos y quizá de misa diaria, que esconden celosamente esa cualidad a la vista de la opinión pública. Son las aliadas más fieles de los dioses, logrando que la sociedad tortosina sea primordialmente matrialcal, hasta el punto que los griegos representaban el poder olímpico de Tortosa con la diosa Pallas Atenea. Lo que he podido comprobar a simple vista es que aquí se ven jovenzuelas con unos modernos y nuevos coches, que para explicarte de dónde han podido sacar el dinero sólo encuentras la explicación de que se los han comprado sus dioses a cambio de los favores sexuales. Aquí está la Orden de l'Hacha desde que las mujeres de la ciudad se unieron para defenderla de los moros en la edad media. Y esto también explicaría el encaje de bolillos en que siempre me he visto envuelto en esta ciudad desde siempre, y los encajes de bolillos son siempre obra de la paciente, detallista y constante labor femenina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario