martes, 8 de diciembre de 2009

LOS NIÑOS, LOS BORRACHOS Y LOS LOCOS (y III)

Respecto a los locos, en un principio el politburó suprimió, para congraciarse con el personal, los deprimentes y malolientes manicomios, pero sólo fue para renovarlos siguiendo así la constante política de las dictaduras respecto a este peligroso colectivo. En la actualidad, como siempre, tampoco se escucha a los locos, ni se investiga sobre la causa última de sus problemas, sencillamente se les reduce con fármacos y la reeducación para que no alteren con sus originales y zumbadoras ocurrencias la paz de los cementerios impuesta por la dictadura. Concretamente en Cataluña, que es lo que más conozco, los mossos d'esquadra están altamente sensibilizados por el politburó para detectar posibles individuos que se desvían de los estereotipos sociales impuestos por la dictadura, metiéndolos automáticamente en el colectivo de los locos para su confinamiento. Así por ejemplo en el psiquiátrico Pere Mata de Reus en que estuve dos veces, me contó un joven que había sido cazado por los mossos y encerrado allí porque un día se bañó en el mar vestido con ropa de calle. Escrivá solía decir: "¿Has visto alguna vez un loco? pues mírame a mí". Quizá fuera por eso por lo que fue expulsado de España en 1947 al no saber ya Alá y la dictadura qué hacer con él, al igual que un cazador, harto de ir tras una perdiz, al final dice: "No te cogeré pero saldrás de España". Por último hay que tener en cuenta que hay muchos argonautas solapados de niños, borrachos y locos para estar al día y a la última, como los de la "llotja" del Camp Nou, mayoritariamente argonautas, que prohíben entrar en el campo una sola lata de cerveza y ellos a la media parte en la zona de "vips" se ponen de alcohol hasta el culo, ya que tienen todos los papeles en regla con el politburó.


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