Aparte de que según parece este año me he portado muy mal, puesto que fui internado en un psiquiátrico por el Juzgado de Primera Instancia de Tortosa y escoltado por una pareja de mossos d'esquadra por considerarme un elemento altamente peligroso, ya hace años que no escribo ninguna carta a los reyes, ni confío en esos personajes, de los que está plagada la Iberia chica y su extensión peninsular, y que como los zánganos viven a costillas del trabajo de los demás, con la excusa de que están dedicados a la alta política, cuyo principal objetivo es joder a los demás, por lo que necesitan fuertes medidas de seguridad y de protección para no ser linchados por la turba. Además estoy muy escarmentado de estos misteriosos personajes ya que hace tiempo confié en el Rey de Iberia, el cual haciendo gala de su más baja chavacanería y desprecio para conmigo, no tuvo ni la delicadeza de contestarme a alguna de las muchas cartas que le escribí, y sólo se aprovechó de la información privilegiada que le entregué para hacer todo lo contrario a la información que le di. Pero yo también lo he liado porque ¿qué cabía esperar del hijo de un tratante de machos? Porque como dice la Biblia "Dios con el astuto, es sagaz".
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