lunes, 25 de enero de 2010
EL ARRABAL DE JESÚS, "IN THE GUETTO" (y II)
Cuando yo vivía en Jesús habían tres conventos de monjas, dos de los cuales eran la casa madre de su congregación. El Colegio Diocesano de la Inmaculada, cuyo edificio, junto con la adjunta iglesia parroquial, fue construido por los franciscanos, posteriormente fue ocupado por los jesuitas en donde tenían uno de sus seminarios más importantes de Cataluña, después pasó a ser el seminario menor de la diócesis, y por último desde 1953 hasta el 71 ó 72 fue el Colegio Diocesano, con el que el obispo franquista Moll quiso monopolizar la enseñanza religiosa, previa expulsión de la ciudad de los Hermanos de la Salle. A este colegio acudían principalmente los hijos de las familias bien de Tortosa y de otros pueblos de la diócesis. Dichos alumnos ocupan hoy la mayoría de cargos de la oligarquía dominante de la ciudad, llegando alguno incluso a haber ocupado la presidencia del tribunal de cuentas de la UE, manteniendo durante ese período un frecuente contacto telefónico con el entonces Juez provisor de la diócesis, que había sido su profesor en el Colegio. Entonces vivían en Jesús los siete u ocho curas del Colegio, dos jubilados hijos del pueblo, el párroco y su coadjutor. Es de suponer que tanto cura en ese arrabal estaba allí porque encontraba en dicho pueblo material y víveres suficientes para sus actividades extraoficiales aparte de las de decir misas y de dar clases. De hecho una vez un joven muy lanzado del pueblo, que fue el único de toda Tortosa que se atrevió a subir a pelo en todo lo alto del monumento a la batalla del Ebro para canviar la bombilla fundida de la estrella, me contó sin ningún rubor que él lo había hecho con el cardenal Tarancón en una de sus visitas clandestinas al arrabal. Por último, como curiosidad diré que la mayoría de familias del arrabal llevaban un mote o apodo, casi siempre relacionados con la vida campestre y con las hortalizas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario