Cuando eclosinó socialmente en Europa la revolución sexual promovida por el dios Eros, teniendo su escaparate público en la revolución estudiantil del mayo francés del 68, Escrivá reaccinó con un bando mundial a los jóvenes creyentes para contrarrestar la labor salvaje de los seguidores del sexo y violencia, instituyendo el movimiento universitario todavía vigente hoy y denominado UNIV. En general los jóvenes del mayo francés eran "hijos de papá" a los que, como consecuencia de la bonanza económica post segunda guerra mundial, habían tenido siempre cubiertas sus necesidades fisiológicas incluidos los caprichos. El problema surgió cuando influidos por sus profesores universitarios marxistas quísieron "aquí y ahora" lo que les prometía Marx en su paraíso comunista, cual es el disfrute pleno, libre y sin barreras del sexo por el sexo. Y nunca se apercibieron, por la dejación consciente de funciones de los padres conciliares, de que el marxismo es la mentira más descomunal, descarada y osada que jamás se haya dado en la historia, siendo además el compendio de todas las herejías que se han dado a lo largo de la historia. Lo malo es que todavía hoy hay gente que no ha aprendido la lección continuando en sus trece. Así el dictador comunista Borbón, junto con personalidades como la reliquia vejestoria de Santiago Carrillo que sigue fumando como un cosaco ya que se considera inmortal puesto ue siempre ha seguido al pie de la letra los dictámenes del Olimpo, y junto a los actuales dirigentes de la UE todavía están anclados en el mayo francés que los hizo salir en la tele.
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