miércoles, 3 de marzo de 2010

TAYO SIGUIÓ A UN ÁNGEL (I)

El ángel encarnado de mi familia paterna fue mi abuela Antonia, nacida precisamente en el "Palomar" de Tronchón, cuyo famoso queso es mencionado por Cervantes en el Quijote. Pues Tayo mi padrino era el preferido y más mimado por mi abuela, ya que era el primogénito varón, ya que la hija mayor era una hembra. Sería por tanto el "hereu" de la familia y el continuador de la saga de los "botigueros" en Mirambel. Así todo lo mejor de casa era para Tayo, que se dejaba querer y que se quejaba de cualquier cosa como de que la cuchara pesaba o estaba fría. Desde que una vez montó una bicicleta cayéndose de ella, no volvió a conducir en su vida ningún vehículo de ruedas. Se casó con la hija mayor de otra casa de comerciantes del pueblo y que era rival de toda la vida de su familia: Araceli, alias "la faenas". Ésta a su vez era prima hermana de los hijos de su tío Carlos de la Mata. Antonio, cura ordenado en Tortosa, Aurelio, Paco, Carlos y Manolo, todos estudiantes para frailes agustinos recoletos. Carlos al ir a ordenarse se echó atrás por escrúpulos de conciencia creyendo que se condenaría y fue atropellado en Barcelona por un coche de bomberos muriendo en el acto. Manolo también se dejó haciéndose profesor de matemáticas en un instituo de Castellón. Aurelio y Paco celebraron la primera misa en el convento de agustinas ermitañas de Mirambel y en la misma ceremonia hicieron su primera comunión Ascensión y Trini, hijas de Tayo y Araceli, la cual fue capaz de escribir todo el sermón. Paco montañero y ecologista murió sentado en la taza del water haciendo fuerza para cagar. La única hermana ha continuado hasta que se jubiló la tienda familiar de la Mata.

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