viernes, 26 de marzo de 2010

LA BURLA CÍCLICA DE IBERIA A CRISTO

Para mí la Semana Santa que cada primavera se celebra con toda pompa y boato en todo el territorio ibérico, la considero una farsa y burla hipócritas hacia Cristo, regocijándose como ante el Rey fracasado y derrotado que nunca ha podido vencer a sus dioses patrios y domésticos. Ya dije en cierta ocasión que mi padre, que en plena época franquista contraviniendo la normativa del nacional-catolicismo que obligaba a los españoles a llenar las iglesias-mezquitas, sólo acudía a ellas en contadas ocasiones, y lo que realmente le hacía subir por las paredes era cuando un ladrón y putero público se aferraba a la barra del palio en la procesión del Corpus, para lavarse la cara ante las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, importándole un bledo lo que pensara de él el que iba dentro de la custodia ya que creía que ya hacía bastante con llevar la barra y que si no estaba contento que se buscara otro para el próximo año. Y es que ya decía Jesucristo que "no el que diga Señor, Señor, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre". También hay una canción que nos enseñaban los curas en plan de divertimento y que yo siempre me tomé en serio que decía: "Ayer tarde en la función cuando el cura predicaba toda la gente lloraba menos el pobre Simón. ¿Por qué no lloras Simón? le pregunta la tía Eustaquia. -Yo no soy de la pirroquia (sic) y los que lloran lo son". Por último diré que el degenerado y malvado Antonio Machado no es que tuviera lástima y compasión hacia el Cristo del madero, sino que lo que él quería era que anduviera en la mar para ser un juguete del embravecido, traidor e inacabable oleaje. ¡Tipical spanish!

No hay comentarios:

Publicar un comentario