viernes, 28 de mayo de 2010
TORTOSA, EL ANTICRISTO DE SIEMPRE (y II)
También algún indígena pagano y argonauta, sabiendo que en el mes de diciembre el cirujano me había matado el "canario", y queriendo seguir su política, descrita ya en el Apocalipsis, de "seguir al cordero a donde quiera que vaya", me dijo que si volviera a nacer se haría maricón, considerando que por ese hecho quirúrjico yo me había vuelto maricón como S. José, desconociendo ese individuo a causa de su ceguera, que cuando el cirujano me dio la noticia sentí una gran alegría y satisfacción al pensar que así quedaría ya anulado para siempre para mí un nuevo frente de lucha ascética. Cabe decir al respecto que los paganos de estas tierras consideran maricón a aquel que no folla con el sexo contrario con la cabeza de abajo, sin embargo la civilización cristiana siempre ha considerado como macho y no maricón a aquel que con la cabeza que tenemos encima de los hombros folla a los "espíritus de los aires", expresión de S. Pablo. también quiero precisar sobre estas dos cartas en primer lugar que aquí nadie me ha regalado nunca nada y que por tanto no debo nada a nadie, para no dar motivos de envidia ni de correspondencia a posibles favores. Y en segundo lugar que, a pesar de que en un principio me resistí a entrar en esta ciudad, ahora no pienso marcharme de ella hasta que queden arregladas para siempre las cosas de esta fortaleza hasta ahora inexpugnable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario