domingo, 9 de mayo de 2010
AGUA NATURAL POTABLE
Esta inscripción que Escrivá mandó colocar en las fuentes de la esplanada del santuario de Torreciudad, no sólo lo hizo para indicar que allí el agua no era milagrosa como en Lourdes, sino que tenía un significado teológico más profundo, ya que significa la revolución copernicana por influencia angélica, ya que como dije el Opus es Opus Dei y Opus diáboli, en la política de las aguas de vida y muerte, ya que hasta entonces estaban monopolizadas por los cuatro que mandan, y a partir de entonces las socializaron por medio del trabajo y de los sistemas humanos. De ahí que en Tortosa haya oído voces de gente principal augurando a la larga el cierre de los templos católicos, ya que no necesitarán servirse de la religión, como han hecho siempre, para cargar sus baterías de vida olímpica. Hay también un título de un libro que dice "El valor divino de lo humano", las proclamaciones de los sucesores de Escrivá con aquella frase que dice "Se han abierto los caminos divinos de la tierra" y una canción del comunista hijo de militar, Joaquín Sabina, que dice "las niñas ya no quieren ser princesas, y a los chicos les da por perseguir; aquí no queda sitio para nadie, pongamos que hablo de Madrid", es decir, de Tortosa, el centro mundial de la política de las aguas de vida y muerte. Pero también sabía Escrivá que aquello no era la solución definitiva a este eterno problema, sino que por lo que él luchó realmente fue para que se llegara a cambiar la vida olímpica por la verdadera Vida que nos consiguió Cristo, "Camino, Verdad y Vida".
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