jueves, 1 de abril de 2010
TIERRA SANTA HOY (I)
Es curioso que uno de los principales objetivos de los imperios, desde que en Jerusalén fue ejecutado injustamente el Hijo de Dios hecho hombre, haya sido controlar los santos lugares usurpando ese derecho a sus legítimos propietarios, los cristianos. Así ha ocurrido desde el Imperio romano, la teocracia angélica del Islam, que propició las cruzadas papales, el imperio británico hasta llegar al actual imperio americano, que controla los santos lugares por medio de su "longa manus" de la secta atea y materialista del actual estado judío de Israel. Parece ser que los poderosos de este mundo a lo largo de la historia en su infinito odio hacia Dios, creador y redentor, han querido siempre tener bajo su control como si custodiaran la caja de pandora, el mismísimo territorio que pisó y donde murió y resucitó por nuestra salvación el Hijo de Dios hecho hombre. Además en la actualidad para envolver con más tinieblas represoras esos santos lugares conviven en sus centros de culto y se los disputan, como chacales que se disputan una presa, las diferentes religiones oficiales que no pueden verse entre sí y que se sirven de su hipócrita culto a Cristo como si de un puro y chavacano negocio se tratara. Por último diré que en un viaje que hice hace años a Tierra Santa, visitaba de noche el barrio de las sinagogas en Jerusalén vestido con el traje de cura católico. Entonces me adelantó un judío de esos que van vestidos de negro, tocados con sombrero y con tirabuzones sobre las orejas y me lanzó en el suelo delante de mí un solemne salibazo, viniéndome a la memoria los salibazos que lanzaron sobre el rostro de Cristo en su pasión
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario