lunes, 19 de abril de 2010
"QUE CADASCÚ PAGUE LO D'ELL COM A SABADELL"
En este largo peregrinaje por tierras ilercavonas, si me hubiera ceñido a la estricta lógica humana me hubiera colgado dos pistolas en el cinto como los pistoleros del lejano Oeste y comenzar a disparar liquidando a las injustas, violentas, tiranas, explotadoras, hipócritas, raras e incluso maleducadas gentes de estas tierras, comenzando por mi familia y todos los eclesiásticos. Pero siguiendo las directrices cristianas de Escrivá, preferí soportar todas las "escupinyades", pisserades" y "caguerades" de todo el personal ibérico. Aunque nunca soporté la injusticia y los ataques a la Verdad, por lo que el hacer público, para solucionarlas, mi Proyecto al gangoso, esto me costó un confinamiento psiquiátrico de unos 23 años en las cárceles de la Inquisición bajo la estricta vigilancia de la Abadesa de las Huelgas y de un agente de la KGB de la URSE. Y todo ello gracias a mi condición de sacerdote de Cristo, que cuando estaba pasando las horas más bajas sin ningún apoyo y despreciado por todos, un día Él se apareció junto con su Madre a un chaval mientras yo decía misa en la clínica de la Alianza diciéndole que yo era un buen siervo suyo, lo cual me levantó la moral y pensé aquello de que los amigos que nunca fallan como el Señor, siempre te echan un capote a la hora de la verdad. Ahora sólo queda que cada uno pague lo suyo, es decir, que los ángeles encarnados comparezcan, por la aplicación del Proyecto, ante el tribunal justo y misericordioso del Señor, y los humanos que colaboren con su oración a S. José y poniendo los medios para la materialización del Proyecto, obtendrán indulgencia plenaria aunque sean muchos sus pecados, al secundar los deseos de la auténtica Iglesia fundada por Cristo, de la que yo soy el indigno siervo de sus siervos.
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