martes, 27 de abril de 2010

EL NUEVO PÚLPITO SAGRADO IBÉRICO (y II)

Visto con la perspectiva del tiempo el gesto que hizo mi primer rector del seminario cuando al pasar por delante del televisor hizo una genuflexión como si pasara por delante del sagrario cuando todos los seminaristas estábamos contemplándolo en el salón de actos, y que se llamaba Aurelio Querol, hijo de la benemérita, al igual que su sucesor, Simón del desierto, no creo que lo hiciera por despiste sino para comunicar a los seminaristas que estaban al loro de la política y que eran la mayoría, que a partir de los nuevos aires que se respiraban en el aperturista y opusdeísta del régimen dictatorial franquista, los púlpitos sagrados para controlar ideológicamente y el comportamiento de la manada ibérica pasarían de las iglesias-mezquitas ultramontanas franquistas a los nuevos púlpitos sagrados del cajón mágico. De hecho desde la distancia del tiempo he podido constatar que a partir de aquel gesto comenzó un ininterrumpido goteo de bajas de seminaristas en el seminario de Tortosa, hasta quedarnos en un exiguo grupito con el estatuto de "reserva india" en aquel complejo educativo-hotelero en que se convirtió la obra faraónica del obispo Moll, una burda imitación del monasterio del Escorial sin el más mínimo equipamiento de formación ni deportivo a pesar que lo prometió a bombo y platillo cuando lanzó el proyecto de su construcción. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario