lunes, 2 de agosto de 2010

HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA

Desde que paso largos ratos, por cierto, con constante actividad por parte de mi barrena mental de "ora et labora", en este Hotel de Ferrerías, próximo a la frontera de los Puertos de Tortosa-Besseit, tengo el problema de que las chicas que pasan por aquí, la mayoría tienen una estructura arquitectónica que casi roza la perfección, pero al igual que el ciego a quien curó el Señor primero sólo distinguía personas que le parecían árboles, pues yo casi no sé distinguir si su corazón es negro o blanco. He consultado con un trabajador de confianza y me ha dicho que casi el 99,9 por % tienen el corazón más negro que el carbón y que toda esta zona está llena de minas, manifestándole que yo ya empezaba a intuir lo mismo. De ahí que le he sugerido que dicho Hotel se reconvirtiera en un puti-club de sudamericanas, ya que como dice la canción "¿qué "cultura" han de tener si nacieron en los cafetales?" Al respecto he oído decir a mucha gente de este pueblo-pocilga angélico que ahora los conventos españoles de monjas son mantenidos gracias a jóvenes sudamericanas ya que, según me decían ellos, la Fe va siempre unida a la incultura. A lo que respondo que ¡bendita "incultura" que ha permitido conservar todavía en el mundo a personas civilizadas y con el corazón blanco! ¡y me cago  en toda esta panda de savajes "cultos" con el corazón negrísimo! Cosa producida en este país por la política eclesiástica y de los zánganos dirigidos por el gangoso. Todo este personal y los que los siguen si te ven medio muerto en una cuneta, te acaban de rematar por motivos "culturales" ecológicos y luego al llegar a casa lo primero que hacen es ducharse para no oler a muerto, ya que lo más importante para ellos es la higiene corporal y el cuidar la fachada para dar siempre buena impresión, aunque por dentro estén llenos de gusanos, maldades y sobre todo de alta política, aprendida en su infames centros de enseñanza y en los manipuladores medios de comunicación.

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