lunes, 7 de junio de 2010

EL TEMA DEL PISITO DEL EDIFICIO "SAPI"

La historia del pleito que he puesto en manos de un abogado de Barcelona, está basada en el piso dejado por mi madre al morir y en el que vivo. Mi hermana al morir mi madre no sé cómo se las ingenió, sin consultarme y a mis espaldas, para colocar tanto el piso como un solar de mi madre en Binéfar (Huesca), en una comunidad de bienes compartida por ella y por mí. Yo como entonces estaba enfrascado en otros gravísimos asuntos, no le dí más importancia al tema y firmé la escritura ante el notario. Desconozco si esto lo hizo mi hermana como para cumplir una última voluntad de mi madre, que a mí por cierto nunca me comunicó ya que ni tan siquiera dejó testamento escrito. Pero al trascurrir el tiempo, viendo que mi hermana utilizaba su derecho a tener llave del piso, sólo para usmear, como si fuera una alcahueta, en él entrando cuando quería y sin comunicármelo y sólo para ver las novedades que podía encontrar en él, controlándome además las cuentas de mi libreta de ahorros, y sin tan siquiera limpiarme ni un cenicero, comencé a preocuparme por el tema, hasta el punto que la primera medida que tomé fue cambiar unilateralmente el bombin de la cerradura, tomando por ello mi hermana un tremendo cabreo que se subía por las paredes. Además al morir mi madre estuve una temporada durmiendo en casa de mi hermana. Durante ella un día me dio compasión un mendigo sin techo que pasaba el duro invierno durmiendo debajo de los naranjos y le dejé que durmiera en mi cama durante una temporada hasta que viniera el buen tiempo. En una de aquellas noches un cuadro que estaba colgado en la pared, dicho mendigo  me contó y yo comprobé, que al día siguiente lo encontró cabeza abajo en el suelo junto al radiador. También han ocurrido en ese piso otras cosas raras, que no es momento para contar, desde que murió mi madre. De todo lo cual y además de comprobar que cada vez que entraba en ese piso me cogían todos los males, llegué a la conclusión de que en él mi madre me había preparado la "morgue" para cuando ella faltara. Y fue por ello por lo que decidí disolver la comunidad de bienes con mi hermana para salir corriendo de ese piso lo antes posible. Mi hermana y el agente de la KGB, que desde su alta formación profesional como policía nacional, siendo de las primeras promociones de ese cuerpo que se instaló en Tortosa alrededor de la muerte de Franco, supervisa cada actuación de mi hermana, quieren aprovechar esta coyuntura para que la operación a poder ser me deje más pelado que una rata. Pues bueno, ahora ya sé con certeza quiénes son mi hermana y mi cuñadísimo y sus intenciones.

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