miércoles, 16 de junio de 2010

EL CORDÓN UMBILICAL (y II)

(NOTA: los libros que dejé en la librería de l'Ampolla no eran de "Telegramas..." sino de "Tarsis... Tortosa")
El tope que pone la Iglesia para aguantar a un muermo es "hasta que la muerte os separe". Pues bueno aún después de morir mi madre todavía hay instancias de altas esferas que se resisten a romper dicho cordón umbilical para mantener su tingladito tiránico sobre mí y sobre los pobres de Yahvé. De hecho al final de su funeral la plebe entonó el himno de la Cinta, supongo que como metáfora referida a mi madre. Otro dato es que al poco de morir mi madre, un hijo de una hermana suya, llamado precisamente Angelito, hijo de Ángel, del que no sé cierto, pero que estoy seguro que sus familiares estuvieron deportados bastante tiempo a Francia por rojos, al finalizar la guerra civil, y que cuando venían aquí sólo hablaban de política, pues digo que dicho Angelito en una conversación personal conmigo y tratándome como si yo fuera un niño de siete años me dijo: "Blas, pórtate bien porque si no tu mama desde el cielo te castigará". Es por eso por lo que este viernes me instalaré en un piso nuevo, con la intención de vender el piso de mi madre después que concluya el pleito con mi hermana, bajo la cual por cierto y bajo su marido mi madre antes de morir y con papeles me quería poner en tuturía. Antes de comprar el piso nuevo quité del anterior todos los vestigios materiales y legales colocados allí por mi madre con muchos años de trabajo, con los que quería tenerme sometido hasta después de su muerte. Así con estas medidas y otras estoy dispuesto a romper definitivamente el cordón umbilical que todavía me une a mi madre y mi familia y por concomitancia a Tortosa, Ilercavonia y a todos los íberos de la península y del extranjero. De todas formas, a todo esto recuerdo una frase de Escrivá en Camino que decía "No digas que esta persona te mortifica, sino que te santifica". Y refiriéndose a uno de los dos muermos que le acompañaban siempre, Álvaro, el chulo madrileño, y Echevarría, el vasco de ETA, decía: "Tú Álvaro que me has ayudado tanto..." Por lo que quizá sin el muermo de mi madre no hubiera hecho todo lo que he hecho y todavía pienso hacer hasta "instaurare omnia in Christo" por la humanidad y por la verdadera Iglesia. Además dicen que "gato con guantes no caza ratones". 

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