lunes, 8 de febrero de 2010
EL COMUNISMO DE LA MACROSECTA... (VIII)
Así la labor del Concilio consistió en derribar todos los diques de contención, doctrinales y morales, levantados pacientemente por la Iglesia Católica a lo largo de 2.000 años para defender a los pobres de Javé o amigos del Señor de los zarpazos de los lobos impenitentes. Si alguien no ha quedado convencido por lo que he dicho, creo que se convencerá al decir que Franco, sabiendo lo que se iba a cocer en la tabernaria aula conciliar, envió a dicho Concilio un comunicado de adhesión, ya que sabía que lo que saldría de aquel contubernio sería de inestimable y decisivo apoyo para la futura Iberia roja que él pacientemente estaba programando en sus meditaciones trascendentales en la soledad eremítica y castrense del Pardo, para cuando él descansara en el Valle de los Caídos. Hay que ver lo laboriosa e infatigable que es la idiotez emanada de la soberbia cuando se pone a cabilar para el mal. Pero a los dictadores siempre les queda algún cabo por atar. Y es que yo, providencialmente, en la etapa final del franquismo (seminario) y en mi etapa opusdeística (transición) sólo me limité siempre que pude al "ora et labora" al "ver oír y callar" y a la construcción, al igual que nuestro padre Noé, del arca preveyendo el diluvio universal que se nos vendría encima. De lo que un día se quejó a un compañero, un cura estornino del opus, de carrera en medicina, y de Amposta, de cuyas mujeres se dice que son caveras con zapatos de tacones, se quejó de que yo era poco explícito. También mi madre murió sin saber si yo era de derechas o de izquierdas. Y cuando en 1981 de mi cabeza salió el primer misil, elavorado tras muchos años de investigación y de oración en la soledad del arca, como fue la publicación del Proyecto, me puso en manos de psiquiatras, por la fuerza represiva semejante a la de las SS nazis i de la KGB soviética, para que borraran de mi cabeza esas ideas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario