jueves, 30 de septiembre de 2010

YO NACÍ PARA SER FELIZ E INMORTAL (I)


Yo y los pobres de Yavhé efectivamente lo tenemos todo pagado por Escrivá para ser felices e inmortales. De hecho tengo constatado por experiencia personal que los "cuáqueros" o ángeles encarnados, que por cierto en este territorio son legión, y que me han querido joder o hacerme zorradas lo han pagado muy caro. Pondré unos cuantos ejemplos. Cuando daba clases, por decir alguna cosa, en las escuelas del barrio de "Ferrerías City", en donde era tomado por "el pito del sereno", una vez un hijo de la benemérita, por no decir un hijo de puta, se me burló y me ofendió descaradamente a la cara, por lo que tuve que abandonar la clase cabreado e indignado. Pues dicho individuo, sin yo mover un dedo, al poco tiempo falleció. Mi madre, mi muermo, después de muerta descubrí que en lugar de hacerme un plan de jubilación como me dijo, me hizo un seguro de vida para cobrar ella al morir yo, puesto que suponía que al empastillarme psiquiátricamente, yo moriría antes que ella. Pues ella murió antes, pero no obstante en el lecho de muerte aún me dijo que se iba de vacaciones, ya que parece ser que no había tenido bastante con todo lo que me había hecho sufrir. Por último, los dos curas que tuve en Morella, Mestre y Martorell, de los que decía mi madre que en ellos tenía muy buenos maestros, y que me tocaron los huevos todo lo que quisieron, sufrieron ambos un infarto.

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