domingo, 5 de septiembre de 2010

LOS PUBLICANOS Y LAS PROSTITUTAS (I)

En Mateo capítulo 21, versículos del 28 al 32, dice el Señor, entre otras cosas, a los hipócritas y fariseos, que los publicanos y prostitutas les llevarían la delantera en el Reino de los Cielos. Por lo cual comprendo que mi padre aquí en medio de esta secta hipócrita y farisaica se comportara como un judío publicano, estafando y engañando a todo este personal, hasta el punto de ganarse el título de "gitano blanco" superando con creces a los gitanos con título oficial y explicaría también el beso que me dio la noche antes de ser ejecutado, como queriéndome decir que él había llegado hasta allí y a ver si yo podía llegar más lejos. Esto explicaría también la enfermedad que Escrivá, el hombre de la época, sufrió en la vista en sus últimos años a causa del casi continuo derramamiento de lágrimas que le producía su visión profética sobre todo lo que me harían pasar en esta pocilga angélica. Respecto a las protitutas también comprendo ahora la noticia que me dieron los hipócritas y fariseos en el seminario, al comunicarme que el famoso cardenal francés Danielou había fallecido en una casa de putas, como queriéndome vacunar para siempre del trato con lo que ellos consideran esta "gentuza", puesto que han sido y son su eterna competencia opositora a sus malvados negocios e intereses olímpicos. En otra ocasión me contó el vicario del Roser, cuyos padres eran los conserjes del matadero de D. Joaquín Fabra, exalcalde franquista de Tortosa, y cuyo hijo Manuel era entonces el presidente del Tribunal de Cuentas de la UE y que le hizo saber, supongo para que me lo comunicara a mí, como una advertencia de la secta tortosina, de que jamás me podría zafar de su control respecto al trato con el sexo femenino, pues le contó que un cura de la diócesis fue pillado "in fraganti" flirteando con una chica en Santiago de Compostela.

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