sábado, 18 de septiembre de 2010
FOLLÓN POR UN SIMPLE ARTILUGIO DE TV
Ya dije en su día que tiré al contenedor de las basuras el aparato de la TV, instrumento de tortura empleado por mi madre, bajo amenaza de que si no lo miraba me llevaría al psiquiatra. Pues bien, ahora que he trasladado mi cuenta al BBVA, me han regalado un televisor en mi nuevo piso. Desde un principio renuncié a ver el TDT de los canales nacionales ya que sólo emiten rollos patateros y no sacas nada en claro. Entonces voy a una tienda en busca de un descodificador y me dan un aparato de TDT. Habiendo consultado con un amigo vuelvo a que me lo cambien por uno que conecte con canales intenacionales. Le pregnto a la que vendió el piso nuevo si el edificio tenía antena parabólica o diabólica como dicen aquí. No me aclara nada. Me persono en la oficina y me dicen que sí la tiene. En aquella misma noche me desaparece la luz de la escalera, del ascensor y del parking. Por esta causa los canales del TDT desaparecen. Le digo a un amigo que me compre los cables del aparato para conexiones intenacionales que cambié por el de TDT. En esta misma tarde telefoneo a la que me vendió el piso diciéndole el problema de la falta de luz y preguntándole a quién puedo telefonear o que telefonee ella y no me aclara nada cortándose la conexión. El amigo me conecta el aparato para ver canales internacionales y me dice que hasta no se solucione lo de la luz de escalera no se podrá ver ningún canal. Y todo este misterio y follón por el simple hecho de qe yo quería ver en esos canales a chicas desnudas o follando. Hitler, Franco y Mussolini siguen vivos y bien vivos, en este puto país de la puta reostia sacrosanta, adorada y reverenciada por el gangoso y su tropa y por la fidelísima y nobilísima ciudad de Tortosa, títulos que me suenan a los de los hipócritas y fariseos. Todo ello debe ser consecuencia de lo que he oído decir siempre de que en esta pocilga angélica y pueblerina hay una mano negra.
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