sábado, 28 de febrero de 2009

CAMINO, EN LA CRESTA DE LA OLA

El libro "Camino" del joven cura Escrivá, leído por mí cuando tenía 13 años, ha sido el libro que, después del Nuevo Testamento, ha influido más en la forja de mi carácter ascético y cristiano. Con puntos breves y concisos conduce al lector hacia lo más importante: el encuentro con Cristo y a ajustar la vida y el comportamiento a las exigencias de ese encuentro con la Justicia y el Amor. Es un libro que, por méritos propios entró, desde que en su primera edición se llamó "Consideraciones espirituales", en el mundo de los libros clásicos, es decir, inmortales porque nunca pasan de moda, como nunca pasa de moda la Verdad. Aunque, después de haber leído los escritos del teólogo y médico aragonés Miguel Servet; yo pasaría por alto los puntos referidos a los ángeles. Es, por tanto, un libro muy aconsejable para los revolucionarios que hemos de llevar a cabo la aplicación del Proyecto Génesis AMDG. Así quedan obsoletas las declaraciones del escritor geronés José Mª Gironella, que hizo sobre Camino, diciendo que era un conjunto de chascarrillos de un cura aragonés. Camino siempre estará de moda. Es el Kempis de los tiempos postmodernos, antesala del FINAL de esta mierda de mundo y del PRINCIPIO de "los cielos nuevos y la tierra nueva"

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