HERENCIAS EN LA PAGANA TORTOSA
Era intención de la Abadesa de las Huelgas cargarme con una tutoría de mi hermana y del "madero" para cuando ella faltara. No sé por qué, el caso es que no se llegó a este término, pero lo que sí hizo la Abadesa en el lecho de muerte y en mi presencia fue pedir encarecidamente y sollozando a mi hermana que cuidara de mí, como si yo fuera un "minus habens". Cuando murió, yo que me encontraba atontado por la medicación psiquiátrica, fui liado por mi hermana para que no tuviera ni tan siquiera casa propia, puesto que me hicieron firmar la nueva escritura del piso y de un solar de Binéfar bajo la titularidad mía y de mi hermana. Y es que el último regalito que nos hizo la Abadesa fue no dejar testamento, aunque yo en los últimos años de su vida se lo pedía con insistencia. Hoy mi hermana se ha molestado mucho cuando se ha enterado de que he puesto mi dinero en una libreta nueva y sólo a mi nombre. Y es que mi hermana está casada con un semental del ejército, del que no sé nada y que hablaba fluidamente con la Abadesa en vida.
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