viernes, 23 de enero de 2009
LA RELIGIÓN COMO NEGOCIO
Desde que el emperador Constantino hizo oficial el cristianismo, éste a lo largo de la historia se ha vendido siempre al poder político más poderoso, prestándose a que se haga negocio con él. Así, por ejemplo, el presidente de la Cámara de Comercio de Tarragona se ha lamentado de que los comerciantes no hayan sabido aprovechar el tirón económico y turístico del año jubilar de S. Fructuoso. Otro ejemplo es que Benedicto XVI se ha apuntado a la ola antisemita, fruto de la masacre de Gaza, levantando la excomunión a un obispo de Lefèbvre, que niega el holocausto nazi que sufrieron los judíos. Si ahora se repitiera en España la persecución antirreligiosa del 36, aquí no habría mártires entre la jerarquía de la iglesia, ya que desde el Concilio está escorada hacia la izquierda y el laicismo. En fin, quizá S. Fructuoso advirtió en sueños a los comerciantes y al arzobispo de Tarragona para que no traficaran con su sangre. Este problema no existe en Tortosa ya que a los turistas sólo les ofrece piedras y a S. Rufo lo hicieron desaparecer en la leyenda.
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