Con la ola de frío y nieve siberianos, con el grifo del gas cerrado por Putin, con el pitorreo generalizado hacia la ONU, con la galopante crisis económica, con el pasotismo de la comunidad internacional y de las tres religiones monoteístas oficiales respecto al holocausto de Gaza, con el desprecio generalizado hacia el quinto mandamiento de la ley de Dios de "no matarás", aquí el único que ha dimitido, en este maremagnum, y porque lo han forzado a ello, ha sido Ramón Calderón, presidente del Real Madrid, uno de los equipos de fútbol de la Villa de Madrid. Lo cual demuestra que hay que revisar el sustrato moral de nuestros políticos, de los dirigentes religiosos, exigiendo sobre todo a los curas católicos que se ganen el sueldo, pagado por el pueblo (por ejemplo en Tortosa el Departament d'Ensenyament no encuentra curas que se quieran hacer cargo de la religión en los centros de enseñanza), o por lo menos que se hagan eco de mis novedosas investigaciones teológicas, y de la sociedad en general, si no queremos vernos abocados a desastres mayores en un futuro no muy lejano. Habrá que revisar el libertinaje sexual de nuestra juventud, qué se enseña en los centros docentes, empezando por no obligarles a aceptar como dogma de fe la teoría del evolucionismo de Darwin, qué valores se difunden en los mass media y tener más cuidado con no ensuciar los autobuses de Barcelona.
MATANZA GAZA
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