martes, 21 de abril de 2009

TORTOSA, ENTRE EL FATALISMO Y LA RESIGNACIÓN

Han pasado los tiempos de las vacas gordas y que ya no volverán, y ahora Tortosa parece fatalistamente resignada ante la crisis ¿económica?, y en última instancia ante el poder olímpico, máximo responsable de la situación. Y esto es lo que han hecho siempre las gentes tortosinas, ya que nunca se han casado con el hombre sólo haciendo ver que seguían sus orientaciones, o bien, han sido forasteros recién llegados los que sí han dado la cara por el hombre, como los constructores de la iglesia del Roser. Yo comparo al Olimpo Escorpión de Tortosa y sus comarcas como a una madre, dulce, paciente y cruel, que va conduciendo poco a poco a sus habitantes para que se plieguen a su tiránica voluntad, sean oriundos o forasteros. Además posee una tupida red de incondicionales humanos, que "han begut oli", y que metiéndose en todas partes tratan gentilmente y con favores a la gente para robarles su alma, y para que así se plieguen resignada y fatalmente a la voluntad omnímoda en este mundo del Olimpo Escorpión, cuyo fanático lema es: ¡Somos los mejores! y nunca nadie nos arrebatará la corona que en su día arrebatamos a Adán. A lo que yo añado: eso ya lo veremos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario