domingo, 28 de diciembre de 2008

PANSEXUALISMO

La parte adocenada y borreguil de la humanidad, desde el pecado original de Adán y Eva, siempre ha seguido los dictados y órdenes de los dioses. Pero hoy en día los adocenados y borregos son multitud, sobre todo en las Terres de l'Ebre, por el hecho de que se respira, incluso en el ambiente, una obsesión enfermiza por parte de la gente por satisfacer sus apetencias sexuales. El sexo es la principal fuente de poder por parte de los dioses, al que van encaminados todos sus esfuerzos y sus actuaciones teatrales. Por ello cuanto más sexo desmadrado haya entre la gente, ésta más estará en la línea de seguir los dictados y órdenes del Olimpo. Así la institución del matrimonio se ha convertido en una entente cordial entre dos personas para satisfacer sus apetencias sexuales de una forma económicamente barata, limpia y segura, aunque con el riesgo de que alguna vez a uno de ambos les crezca la cornamenta. Para el resto de los que no tienen una pareja estable, el sexo es una simple función fisiológica y mecanicista, al igual que la necesidad de comer, viendo en los demás como presas de caza. ¿Pero qué ocurrirá cuando la gente se harte y se canse de este maná, o cuando a los dioses se les estropeen las máquinas que lo producen? Entonces comenzaremos a ser personas y ya no se volverá a dar culto a los dioses, sino que éstos serán sometidos y salvados mediante su castración.


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