viernes, 31 de octubre de 2008

BENEDICTO XVI, UN PRÍNCIPE DE LA ILUSTRACIÓN

Ya anuncié en su día que Benedicto XVI nos había salido un Papa pesetero puesto que recaudaba mucho más cada año que su antecesor Juan Pablo II. Mis fuentes de información no llegan a los entresijos de la política económica vaticana pero sospecho que se ha hecho amigo de la poderosa económicamente iglesia alemana y de los financieros del Opus, desconociendo a cambio de qué favores. El último golpe ilustrado del Pontífice ha sido gastarse 100.000 euros del óbolo de S. Pedro, en plena crisis económica, para montarle una fiestecita de cumpleaños a su hermano en la Capilla Sixtina. Quizá lo haga por aquello de que la música amansa a las fieras y quiera también apaciguar al Cristo pintado por Miguel Ángel en esa capilla y que mira amenazante a los concurrentes porque viene a pedirles cuentas. No sé, pero estos eclesiásticos que se han pasado la vida entre libros y arrastrando el culo por las sacristías nunca sabes por dónde te saldrán. Pero una cosa tienen clara, expresada en el antiguo adagio latino: "primum vivere, deinde filosofare" (para filosofar primero hay que vivir). Ahora bien, ese adagio se lo aplican para ellos, porque existe otro adagio de Mirambel que dice: "Si he comido yo, han comido todos". Estoy esperpánticamente admirado, junto con el humorista Gila, que en paza descanse, al comprobar que una empresa que nació en un taller de carpintería haya llegado a donde está en la actualidad, económicamente hablando, y que dicha empresa me pague como limosna 350 euros al mes para poder dormir tranquilos, si es que se acuestan para dormir. Al igual que estoy admirado de que los miembros de la familia real española llegaran a España con una mano delante y otra detrás y en la actualidad sean la cuarta fortuna del país.


No hay comentarios:

Publicar un comentario